lunes, 27 de mayo de 2013

hecho arquitectonico.

El presidente Antonio Vespucio Liberti sugirió comprar los terrenos en donde hoy se encuentra el Monumental. La zona donde finalmente se construyó el estadio era muy despoblada a punto tal que los terrenos donde hoy se posaba el Monumental habían quedado casi abandonados, salvo por la presencia del hipódromo, y el Río de la Plata tenía su costa a pocos metros de allí.
Luego de muchas negociaciones, River adquirió un préstamo del gobierno a través del Banco Hipotecario Nacional, dado que la idea de construir un estadio que pudiese ser considerado como el estadio nacional, pero que estuviese manejado por un club como River Plate en lugar de estar en manos del estado, sedujo a los gobernantes, quienes dieron el visto bueno. Anteriormente a eso, el club adquirió los terrenos en cuestión a un valor de 11 pesos el metro cuadrado. River compró alrededor de 5 hectáreas y la Municipalidad de Buenos Aires donó otras 3,5 hectáreas, que son en definitiva las 8,5 que el club posee en la actualidad.
En 1934 el club llamó a concurso nacional de anteproyectos para la construcción del Monumental. La idea era simple: diseño de un estadio con pista de atletismo, completamente construido en hormigón armado, con instalaciones deportivas anexas tanto en el interior como el exterior del mismo, y que contemplara la posibilidad de llegar a una súper capacidad de 120.000 espectadores. En aquella época los juegos olímpicos eran mucho más populares que los mundiales de fútbol, de allí la necesidad de incorporar una pista de 400 metros alrededor del campo, con la esperanza de poder albergar dicha competencia internacional, si bien esto nunca ocurrió.
El concurso fue ganado por los arquitectos José Aslan y Héctor Ezcurra, con la ayuda del dibujante Fidias Calabria, lo que significó una marca de por vida en la historia de este afamado estudio de arquitectura, encargado de casi todas las remodelaciones al Monumental desde entonces.
Las obras preliminares llevaron mucho tiempo debido al necesario acondicionamiento del terreno, haciendo una correcta nivelación y requiriendo un extenso planeamiento de sus fundaciones, debido a que el lugar era un asentamiento inestable, en el que salían chorros de agua de napas subterráneas al hacer las excavaciones, que podían provocar desmoronamientos imprevisibles. Problemas tremendamente complejos de solucionar dado que el Monumental fue construido casi sin maquinarias, en poco más de dos años, haciendo las bases de las columnas a mano, con palas, ya que no existían las excavadoras, extrayendo el agua de las napas subterráneas que inundaban las excavaciones con bombas de achique accionadas también a mano, transportando la tierra a lomo de burro en alforjas, y rellenando la zona del campo de juego y tribunas a mano, con primitivos elementos de trabajo. Una obra verdaderamente faraónica, como lo fue la construcción del antiguo Coliseo de Roma, cuyos planos fueron la base arquitectónica del Monumental.[cita requerida]

Cuando se diseñó el Monumental el proyecto original constaba de cuatro grandes tribunas. Como el dinero del préstamo bancario no alcanzó para levantar la totalidad de las gradas, quedó el estadio con forma de herradura. El mito popular cuenta que mucha gente siempre creyó que la forma de herradura era la estructura definitiva del Monumental, formando la famosa "ventana al Río de la Plata" y que la construcción de la actual tribuna Sívori, comenzada con la venta de éste jugador en 1958 y concluida en 1978 en ocasión del Mundial, era un agregado que no figuraba en el proyecto original. Sin embargo ésta siempre estuvo contemplada.
El Monumental comenzó a construirse el 27 de septiembre de 1936 y se inauguró oficialmente el 25 de mayo de 1938, con lo cual la obra demandó poco más de dos años, tiempo récord para semejante estadio con las técnicas primitivas con las que se trabajaba.

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